La llama olímpica estará expuesta hasta final de abril en la prefectura de Fukushima, en el noreste de Japón.

Funcionarios de Tokyo 2020 y de la prefectura celebraron una “ceremonia de entrega” oficial el miércoles en el Centro Nacional de Entrenamiento J-Village en Fukushima.

Con la aparición del COVID-19, la llama está adquiriendo un nuevo simbolismo como un faro de esperanza para todos los países del mundo durante estos tiempos tan difíciles. Este simbolismo deriva de décadas, siglos, incluso milenios de herencia Olímpica que acerca a las naciones y une a los atletas y las comunidades en sentimientos de paz y tolerancia. El presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, comentó: “La llama Olímpica podría convertirse en la luz al final del túnel en el que el mundo se encuentra actualmente”

El público tendrá acceso limitado a la flama y los organizadores esperan limitar el tamaño de la multitud por las restricciones en vigor por el coronavirus.

La llama llegó a Japón procedente de Grecia el 20 de marzo, y el relevo de la antorcha debía comenzar la semana pasada en Fukushima, donde estaba desde entonces.

“Después de esto, no se ha decidido otra cosa”, dijo Yukihiko Nunomura, el director administrativo del Comité Organizador de los Juegos. “Tenemos que tomar en cuenta la situación del coronavirus y lo que está pasando, pero creo que lo que se asume es que regresará a la ciudad anfitriona de Tokio“.

La prefectura quedó devastada por un sismo, un tsunami y la posterior fusión de tres reactores de una planta nuclear en 2011.

Las autoridades olímpicas demoraron el inicio de los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 un año, hasta el 23 de julio de 2021.

La llama se exhibió en Fukushima para mostrar la recuperación de la región de la tragedia de hace nueve años. Sin embargo, el énfasis de los Juegos Olímpicos el año próximo seguramente se concentrará en la recuperación por la pandemia de coronavirus.

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